Mortaja bendita: un hábito para la eternidad

Carmelitas descalzos y prácticas funerarias en Nueva España borbónica

  • Víctor Cruz Lazcano

Resumen

Sin importar el tipo de vida que llevasen los miembros de la piadosa nobleza novohispana durante el siglo ilustrado, al llegar la muerte se desvestían de sus lujosos trajes y pedían ser inhumados con el hábito de alguna orden religiosa a modo de mortaja. Ello representaba un último gesto de humildad que acarrearía indulgencias para la vida eterna. Mientras que para los miembros de las órdenes religiosas el hábito representaba los votos hechos en la profesión solemne: pobreza, obediencia y castidad: un compromiso perpetuo con el creador, para el fiel significaba la dispensa de sus pecados que apresuraría su entrada al cielo. Entre las preferencias en cuanto a su uso, a finales del siglo XVIII, se encontraba el hábito de la orden de carmelitas descalzos. ¿Cuál es la historia de esta vestimenta? ¿Cuáles sus características? ¿Desde cuándo se volvió frecuente su uso como mortaja? ¿Era este el único privilegio empleado en los ritos funerarios novohispanos? En este trabajo intentaré responder a estas interrogantes mediante un acercamiento a la historia cultural de los frailes del Carmelo y de las prácticas funerarias de las clases privilegiadas en las postrimerías del periodo virreinal en Nueva España.

Publicado
2018-11-12
Cómo citar
Cruz Lazcano, V. (2018). Mortaja bendita: un hábito para la eternidad. Prolija Memoria. Segunda éPoca, 2(2), 79-102. Consultado de http://revistaselclaustro.mx/index.php/prolijamemoria2e/article/view/282/476
Estilos para citar
Sección
Artículos