Las fiestas de traslación

  • Antonio Rubial García

Resumen

Se tratan las distintas formas en que se celebraban las procesiones religiosas en la Nueva España, con interés especial en aquellas en las que se trasladaban figuras e imágenes de santos patronos y vírgenes. La celebración del Corpus del siglo XVI fue el modelo de este tipo de fiestas, las cuales tenían un significado alegórico que representaba el triunfo del bien sobre el mal. La mayoría se realizaba después de alguna catástrofe, epidemia o sequía para pedir la intervención milagrosa de la figura celebrada. También se hacían procesiones para celebrar acontecimientos u honrar reliquias de mártires, confesores y vírgenes. Participaban autoridades eclesiásticas y civiles, miembros del Ayuntamiento, la Universidad, gremios y cofradías de distintos oficios, indios, así como las distintas órdenes religiosas, quienes se integraban a la procesión de manera ordenada según su arribo a Nueva España. Las procesiones podían convertirse fácilmente en actos políticos, según la asistencia o ausencia de personajes destacados y el orden en la columna de las distintas instituciones. Las procesiones eran ocasiones de fervor popular y pasiones inflamadas y, debido a la ruptura que significaban respecto a lo cotidiano, se convertían en terreno propicio para excesos.

Semblanza del autor/a

Antonio Rubial García

Es profesor e investigador del Colegio de Historia de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, donde obtuvo su doctorado en Historia. Es investigador del Sistema Nacional de Investigadores, nivel III. Recibió el Premio Universidad Nacional, 2008.

Publicado
2009-11-09
Cómo citar
Rubial García, A. (2009). Las fiestas de traslación. Prolija Memoria. Primera éPoca, 4(1-2), 9-28. Consultado de http://revistaselclaustro.mx/index.php/prolija_memoria/article/view/147/261
Estilos para citar
Sección
Artículos